Carbonell elabora su aceite desde 1866 siguiendo su Selección Maestra Carbonell; una precisa selección y combinación de las mejores aceitunas, recogidas en su punto óptimo de maduración.
Todo ello con un objetivo muy claro: mantener en cada botella de aceite Carbonell un sabor único y la mejor calidad.
Por eso, desde el momento en que seleccionamos exclusivamente las mejores cosechas hasta el embotellado final, realizamos numerosos e intensivos test de calidad y seguridad alimentaria, que nos permiten garantizar que nuestros consumidores disfrutan de un aceite absolutamente insuperable con un sabor homogéneo a lo largo del tiempo.